El aceite es transportado mediante conducciones de acero inoxidable a la bodega. Una vez allí se almacena en depósitos de acero inoxidable en condiciones óptimas de conservación para su posterior filtrado y envasado.

El producto almacenado es clasificado en lotes y cada lote es enviado a un laboratorio acreditado por ENAC para su análisis de parámetros físico-químicos y organolépticos.

Solo aquellos lotes de aceite cuyos resultados en análisis cumplen con nuestros requisitos de calidad son reservados para su posterior envasado y comercialización.

Un lote de aceite corresponde con un llenado de deposito de bodega. Los depósitos han sido previamente limpiados de forma exhaustiva y están vacíos y exentos de olores anormales.

Un análisis de un lote conlleva los siguientes parámetros:

  • Acidez, ausencia de productos fitosanitarios y plaguicidas, ausencia de humedad, etc.
  • Una cata organoléptica, la cual es realizada mediante un panel de Catas cualificado y mediante una cata ciega. El panel de catas valora el nivel de frutado, picor y amargor. Y solo aquellos aceites con un nivel óptimos de estos parámetros son reservados para su envasado posterior.